Salud de las mascotas

¿Cómo hace un veterinario una radiografía de un pez?

¿Cómo hace un veterinario una radiografía de un pez?

Las radiografías o radiografías son una herramienta útil para diagnosticar muchos problemas de enfermedades en los peces. Permiten a los veterinarios evaluar el estado de salud o enfermedad de las estructuras óseas de los peces. También pueden ser útiles para diagnosticar problemas de vejiga natatoria y ciertas otras afecciones, como tumores. La radiografía tiene sus limitaciones, sin embargo. Es difícil determinar el estado de salud de cualquier estructura de tejidos blandos como el hígado, los músculos o los riñones.

La radiografía de peces es bastante fácil de lograr cuando se utilizan técnicas y métodos adecuados. La ventaja de la imagen radiográfica es que es una forma relativamente económica de obtener una instantánea del interior de un animal.

Las radiografías de peces se pueden hacer en la casa del cliente con equipo portátil o en la oficina u hospital con equipo estacionario. Como regla general, la radiografía del paciente en la oficina u hospital es una mejor alternativa por varias razones. Primero, si una radiografía no resulta bien, se puede volver a tomar fácilmente en la oficina. En general, se toman mejores radiografías en la oficina porque todo se mide y calibra cuidadosamente.

Con equipos portátiles, la película debe llevarse de vuelta a la oficina para su desarrollo. Si una radiografía resultara insatisfactoria, el veterinario necesitaría regresar a la casa y manejar el pescado por segunda vez. Esto aumentaría los costos, además de causar estrés adicional a lo que ya podría ser un animal enfermo. En segundo lugar, la oficina u hospital es un entorno más controlado. Si ocurriera una emergencia durante la radiografía, el equipo estaría disponible para tratarlo mejor.

Por último, las máquinas de oficina u hospital son más seguras de usar. Estas máquinas permiten al usuario salir de la habitación y pararse detrás de paredes protegidas mientras el animal está expuesto a los rayos X. Las máquinas portátiles a menudo requieren que el usuario sostenga la máquina en su lugar mientras toma la radiografía.

A pesar de estas desventajas, la radiografía portátil sigue siendo una herramienta útil para casos en los que el paciente no puede ser transportado a la oficina o al hospital, como en el caso de un pez muy grande, un propietario incapacitado o cuando el veterinario tiene una práctica móvil.

Ya sea que las radiografías se realicen en la oficina o en el campo, los mismos procedimientos básicos son necesarios para producir imágenes de calidad diagnóstica de manera segura. Se debe usar ropa protectora. Esto incluye un delantal de plomo, escudo de tiroides y posiblemente guantes de plomo. Las personas están expuestas a rayos X en pequeñas cantidades todos los días con poco daño; sin embargo, los veterinarios están expuestos con mucha más frecuencia y en mayores cantidades de lo normal para la persona común. También se usa una placa de rayos X que mide la cantidad de exposición a la radiación de rayos X para que los técnicos no excedan los niveles aceptables.

Una vez que su equipo de seguridad está en su lugar, el casete de película está cubierto de plástico para evitar que la película se moje. Un casete de película es un soporte de película especial que permite que los rayos X penetren y expongan la película mientras evita la entrada de cualquier otra luz. Los casetes de película deben cargarse en un cuarto oscuro para evitar la exposición de la película. La superficie interna de estos casetes a menudo está revestida con material especial para mejorar la capacidad de los rayos X para exponer la película en el interior.

Las películas y casetes radiográficos vienen en muchos tamaños y formas para radiografiar animales de diferentes tamaños y varias partes del cuerpo. El pez se mide para determinar qué técnica se utilizará para hacer imágenes de calidad diagnóstica del animal. La técnica es la combinación de ajustes en la máquina de radiografía que producen los rayos X. Estos ajustes controlan la fuerza, el número y la duración de los rayos X que se producen.

Con la máquina configurada, el paciente es anestesiado. A veces, un pez particularmente enfermo o uno que es muy dócil no necesita anestésicos. Sin embargo, generalmente se recomienda garantizar la seguridad de los peces y permitir las radiografías más completas.

El agua cargada de anestesia se puede enjuagar periódicamente sobre las branquias con una jeringa para mantener a los peces anestesiados durante el procedimiento. Los peces se pueden mantener fuera del agua durante varios minutos siempre que se mantengan húmedos. Para procedimientos más largos, o cuando estén disponibles, se puede usar una máquina de anestesia para suministrar un flujo continuo de agua sobre las branquias. Estas máquinas se han utilizado para llevar a cabo procedimientos anestésicos exitosos de varias horas de duración. Los guantes de látex se usan durante todo contacto con el animal para evitar la eliminación de la mucosidad o el revestimiento de limo, lo cual es importante para prevenir infecciones y regular la temperatura de los peces.

Una vez anestesiado, el pez se coloca sobre su lado derecho en el casete cubierto de plástico. Luego el personal sale de la habitación y se crea la imagen. Este proceso tarda solo unos segundos en completarse. Luego la gente regresa a la habitación y reemplaza el cassette con un segundo cassette cubierto de plástico. Esta vez el pez se coloca con su vientre contra el cassette. Muchas veces esto requiere que el animal esté apoyado con bolsas de arena u otro material para ayudar al animal a permanecer en esta posición.

Una vez que se realizan las radiografías, se retira la película de los casetes y el veterinario evalúa la radiografía completa en busca de anomalías. A veces puede ser necesario radiografiar un pez normal del mismo tamaño y especie para comparar. Esto se debe a que cada especie puede tener su propia anatomía única que no se ha descrito previamente. En estos casos, las imágenes de referencia son necesarias para determinar si alguna anormalidad aparente es simplemente una característica normal de esa especie en particular.

Además de la radiografía, hay otras modalidades de imágenes disponibles para evaluar al paciente de peces. Estas otras modalidades incluyen: resonancia magnética (MRI), tomografía computarizada (tomografía computarizada), fluoroscopia (radiografía en movimiento) y gammagrafía nuclear. Además, hay muchos estudios de contraste que se pueden hacer para evaluar estructuras específicas dentro del cuerpo. Estos incluyen, entre otros, estudios de vejiga natatoria (neumocistografía), estudios intestinales (series de bario o GI), estudios renales y estudios vasculares (angiografía). Todas estas técnicas adicionales pueden ser bastante complicadas y costosas, pero están disponibles para aquellos casos en que la información adicional es necesaria y deseada.