Entrenamiento de comportamiento

Una educación viva: cinco cosas que las mascotas enseñan a los niños

Una educación viva: cinco cosas que las mascotas enseñan a los niños

El poeta William Blake escribió una vez: "Todos los que viven, no viven solos ni por sí mismos". Esto es especialmente cierto cuando se trata de nuestras mascotas. Y, según los investigadores y consejeros, puede ser una de las lecciones más importantes que las mascotas les enseñan a los niños.

Los padres a menudo traen una mascota a la familia para enseñarles a los niños un sentido de responsabilidad, o tal vez para proporcionar un hijo único con un compañero de juegos. Pero los niños a menudo aprenden algo más fundamental sobre sí mismos y el mundo: cómo empatizar con los demás, cómo comprender los sentimientos sutiles y cómo mirar el mundo desde una perspectiva muy diferente.

"El niño aprende cómo el mundo y los seres vivos están interconectados", explica Rebecca Reynolds Weil, terapeuta ocupacional y directora ejecutiva del programa Animals As Intermediaries. AAI, con sede en Massachusetts, es un programa educativo y terapéutico basado en la naturaleza diseñado para ayudar a los niños y las personas mayores a conectarse con un mundo con el que pueden tener problemas para relacionarse. Los animales son una parte vital del programa, dice Weil, porque estimulan la curiosidad y generan empatía.

El programa (www.aai-nature.org) acerca el mundo natural a los participantes del programa, muchos de los cuales residen en entornos institucionales. Pero las mascotas en el hogar pueden lograr los mismos objetivos. En el nivel emocional, las mascotas pueden enseñar a los niños muchas cosas:

  • Comunicación: los niños aprenden las señales sutiles que sus mascotas les dan para indicar sus sentimientos. Luego pueden aplicar esta lección a la interacción humana porque están más en sintonía con la observación de la postura corporal.
  • Empatía: los niños a menudo sienten curiosidad por las emociones que sienten sus mascotas. Esta curiosidad se extenderá a los demás. "Los animales ofrecen una vía para que los niños exploren su curiosidad", explica Weil. "Para un niño, la curiosidad puede conducir a la esperanza y a un mayor compromiso con el mundo que lo rodea".
  • Habilidades de crianza: si los adultos lo supervisan adecuadamente, un niño aprende a cuidar a otro ser vivo y se complace en mantener a la mascota sana y feliz.
  • Confianza: los niños pasan por la vida bajo evaluación constante. Están clasificados por su comportamiento, calificaciones y rendimiento deportivo. Esto es especialmente cierto para los niños de secundaria. Las mascotas no tienen tales expectativas; están encantados de que el niño esté con ellos. "Las mascotas dan a los niños la sensación de aceptación incondicional", dice Weil. "No hay juicio o calificación involucrada".
  • Resiliencia al cambio: los niños que experimentan experiencias traumáticas a menudo se las arreglan mejor cuando tienen una mascota en quien confiar. "La soledad es muy peligrosa para los niños", dice Weil. "Tener un animal de compañía puede hacer que se sientan parte de algo".

    Un estudio publicado en 2000 exploró la relación entre mascotas y niños. Específicamente, el estudio, realizado por un psicólogo infantil en Nuevo México, analizó el efecto que la propiedad del perro tuvo en los niños de 10 a 12 años. El investigador, Robert E. Bierer, Ph.D., se sorprendió de la diferencia en empatía y autoestima entre los preadolescentes que tenían un perro y los que no.

    Las conclusiones de Bierer respaldan el creciente cuerpo de evidencia que muestra que la propiedad del perro tiene un impacto "estadísticamente significativo" en la autoestima y la sensibilidad hacia los demás. Señaló que los maestros, los padres y otros niños tienen expectativas para que un niño los cumpla. Una mascota no tiene tales medidas de éxito o fracaso; La aceptación es total, lo que proporciona un sentido de autoestima.

    Las mascotas también enseñan a los niños sobre la importancia de cuidarse a sí mismos. Por ejemplo, Weil dice que les enseña a los niños por qué es importante cuidar a una mascota, cepillarle los dientes y mantenerlo limpio. Cuando comprenden la importancia, Weil se centra en los propios niños. Si cepillar los dientes de un perro es importante para su salud, entonces, naturalmente, es importante para el bienestar del niño.

    Esto no significa necesariamente que todos los niños estén listos para ser dueños de mascotas. Los padres primero deben asegurarse de que su hijo desee una mascota antes de salir corriendo a buscarla. Juntos, deberían decidir qué tipo de mascota es la mejor. Además, no asuma que su hijo cuidará al perro. La responsabilidad final generalmente recae en el padre, no en el niño, para asegurarse de que la mascota esté sana.

    Para obtener más información sobre mascotas y niños, consulte Cómo mantener juntos a perros y niños y los pros y contras de los tipos de mascotas para niños.